Arias, tras clasificar a la final con Junior: “No nos ha sobrado nada”
El técnico uruguayo destacó el esfuerzo del equipo y reconoció las dificultades vividas en un cuadrangular que se definió en la última jornada.

La clasificación de Junior a la final de la Liga colombiana dejó más que un parte de tranquilidad: abrió también la puerta para una reflexión necesaria sobre el momento real del equipo. A pesar de asegurar el liderato del Grupo A con 11 puntos, el Tiburón vivió una última jornada marcada por la tensión, la dependencia de otros resultados y un desempeño que, en palabras del propio Alfredo Arias, estuvo lejos de ser cómodo. “No nos ha sobrado nada”, dijo el uruguayo, dejando claro que Junior avanzó con mérito, pero también con sufrimiento y sin margen para relajaciones.
Ese contexto vuelve aún más relevante la declaración del técnico: “Confío en recuperar al equipo y que podamos llegar fuertes. Serán dos finales muy lindas. Jugamos ante un rival al que ya enfrentamos bien y vamos a ir por la final desde el primer minuto.” Esta frase resume, en un solo trazo, la autocrítica, la ambición y la urgencia competitiva del momento. Arias reconoce el desgaste físico y emocional que dejó el cuadrangular, especialmente en un cierre donde su equipo jugó con la presión del resultado propio y ajeno. Hablar de “recuperar al equipo” no se limita solo a lo físico: alude a recomponer la confianza, ajustar detalles tácticos, y liberar al plantel de la ansiedad mostrada en el Atanasio. En un equipo que fue líder durante buena parte del torneo pero que también vivió altibajos, esa recuperación integral es determinante.
El técnico también pone el foco en la identidad competitiva: “iremos por la final desde el primer minuto”. Es un mensaje que busca cortar de raíz la narrativa de dudas, en especial luego de un partido donde Junior lució desconectado por momentos y condicionado por lo que pasaba en Cali. Arias entiende que ante Tolima —un rival al que ya enfrentaron con solvencia— no habrá espacio para especular ni depender de terceros. La final deberá jugarse con determinación desde el arranque, apostando a un Junior intenso, protagonista y mentalmente firme. Su declaración, más que una promesa, es un compromiso: llegar fuertes no es una posibilidad, sino una obligación para un club que carga con la expectativa de toda la Costa.
En síntesis, sus palabras funcionan como diagnóstico y como ruta. Arias reconoce las falencias, valora el esfuerzo y eleva la expectativa para lo que viene. Es consciente de que la final exige el mejor Junior posible, no el que sobrevivió en el cuadrangular, sino el que durante varias fechas lideró con autoridad. Y en ese camino, recuperar al equipo —cuerpo, mente y juego— será su primer gran reto antes de jugar los dos últimos capítulos del semestre.