Hwang In-beom, el héroe de la remontada coreana
Del futbolista que evitó que el servicio militar frenara su carrera al líder que guió a Corea del Sur hacia un triunfo inolvidable ante República Checa en Guadalajara.

Guadalajara fue testigo de una historia de perseverancia. La noche parecía inclinarse hacia República Checa, pero terminó perteneciendo a Hwang In-beom, el mediocampista que convirtió una desventaja en una remontada y una actuación destacada en una de las grandes exhibiciones individuales de la jornada mundialista.
Corea del Sur había comenzado mejor. Manejaba la posesión, encontraba espacios y daba la sensación de estar más cerca del primer gol. Sin embargo, cuando mejor jugaban los asiáticos apareció la principal virtud checa: la fortaleza física.
Un larguísimo saque de banda cayó dentro del área y Ladislav Krejci, capitán y símbolo del fútbol checo, ganó por arriba para conectar un cabezazo que dejó sin opciones al arquero surcoreano. El 1-0 silenció por un instante a los aficionados coreanos presentes en Guadalajara.
Krejci celebró con la autoridad de quien está acostumbrado a liderar. No era un gol cualquiera. El defensor había construido su carrera a fuerza de personalidad, hasta convertirse en referente de su selección y protagonista de una historia singular en el Sparta Praga, donde eligió el dorsal 37 con la promesa de devolver al club a la conquista de su título número 37.
Pero la respuesta coreana tenía nombre y apellido. Hwang In-beom asumió el control del partido y comenzó a manejar cada ataque de su equipo. Con paciencia y criterio, fue inclinando el campo hacia el arco defendido por Matej Kovar.
A los 67 minutos llegó el momento que cambió la noche. Kang-in Lee encontró un espacio imposible y filtró un pase exquisito. Hwang recibió dentro del área, dejó atrás a un defensor y al arquero con un movimiento elegante y definió con el arco a disposición. Fue un golazo que encendió el estadio y devolvió la confianza a Corea del Sur.
La historia tenía un significado especial para el mediocampista. En 2018, cuando su carrera apenas despegaba, el servicio militar obligatorio amenazaba con interrumpir su progresión. Sin embargo, la medalla de oro obtenida por Corea del Sur en los Juegos Asiáticos le permitió obtener una exención especial y continuar su desarrollo futbolístico sin esa pausa forzada.
Gracias a aquella oportunidad, Hwang pudo construir una carrera internacional que lo llevó por Canadá, Rusia, Grecia, Serbia y Países Bajos. Todo ese recorrido pareció resumirse en una sola noche mundialista.
Y cuando el empate todavía se festejaba, volvió a aparecer. Una acción iniciada por el propio Hwang terminó con un centro al área y la definición de Hyeon-Gyu para el 2-1 definitivo. La remontada estaba consumada.
El pitazo final encontró a los surcoreanos celebrando una victoria de enorme valor. República Checa había golpeado primero con el cabezazo de Krejci, pero la noche terminó perteneciendo a Hwang In-beom, el futbolista que una vez ganó una medalla para mantener vivo su sueño y que ahora escribió una nueva página en la historia de Corea del Sur en los Mundiales.