A veces el fútbol es justo: España campeón

Un gol de Ferran Torres en la prórroga le dio a La Roja su segundo Mundial tras superar 1-0 a Argentina en una final que dominó de principio a fin.

El fútbol volvió a hacer justicia. España conquistó la segunda Copa del Mundo de su historia, 16 años después de aquella noche inolvidable en Johannesburgo. Esta vez fue en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, donde la selección de Luis de la Fuente derrotó 1-0 a Argentina con un gol de Ferran Torres en el minuto 106 de la prórroga, coronando un torneo impecable y confirmando una nueva era dorada para el fútbol español.

La final tuvo un solo protagonista desde el pitazo inicial. España monopolizó la posesión, impuso el ritmo, atacó por las bandas y obligó a Argentina a refugiarse muy cerca de Emiliano Martínez. La Albiceleste, vigente campeona, nunca encontró respuestas y pasó gran parte del encuentro intentando sobrevivir ante el dominio español.

Luis de la Fuente mantuvo el once que había eliminado a Bélgica y Francia, convencido de que su equipo debía morir con su identidad. Scaloni, por el contrario, realizó modificaciones buscando cerrar espacios y apostar por el orden defensivo. Sin embargo, el plan argentino apenas resistió gracias a las intervenciones de un inmenso Dibu Martínez, quien sostuvo a su selección durante más de cien minutos.

Lamine Yamal, Dani Olmo, Ferran Torres, Oyarzabal y Baena encontraron espacios constantemente. España remató una y otra vez, movió el balón de lado a lado y convirtió la posesión en una exhibición de paciencia y talento. Argentina, en cambio, apenas pudo cruzar la mitad del campo con claridad y terminó sin capacidad para inquietar a Unai Simón.

El segundo tiempo mantuvo el mismo libreto. España siguió acumulando ocasiones mientras el desgaste físico comenzaba a pasar factura en los argentinos. La intensidad de la presión española fue asfixiante y dejó sin protagonismo a Lionel Messi, que nunca logró encontrar los espacios para marcar diferencias en el último gran partido de su carrera mundialista.

La tensión aumentó cuando Enzo Fernández fue expulsado en el minuto 93 tras una fuerte entrada sobre Pau Cubarsí. La segunda amarilla dejó a Argentina con diez jugadores y terminó por inclinar definitivamente el encuentro hacia el lado español. Aun así, la resistencia albiceleste obligó a disputar una prórroga.

Con un hombre más y el control absoluto del balón, España no dejó de insistir. El premio llegó en el minuto 106. Pedro Porro envió un centro al área, Nico Williams prolongó de cabeza y Ferran Torres apareció para definir con un potente zurdazo que hizo estallar a millones de españoles alrededor del mundo. El gol recordó inevitablemente al de Andrés Iniesta en Sudáfrica, otro tanto que quedó grabado para siempre en la memoria del fútbol español.

Argentina intentó reaccionar en los minutos finales, pero ya no tenía fuerzas ni argumentos futbolísticos. España administró la ventaja con personalidad, mantuvo la posesión y esperó el pitazo final para desatar una celebración que quedará marcada en la historia del deporte español.

El título representa la consolidación definitiva del proyecto encabezado por Luis de la Fuente. En apenas unos años, España levantó la UEFA Nations League, la Eurocopa y ahora la Copa del Mundo, construyendo una generación que combina juventud, talento y una identidad futbolística reconocible en todas sus categorías.

Cuando el árbitro señaló el final, los jugadores se abrazaron entre lágrimas, banderas y abrazos interminables. Ferran Torres fue elevado por sus compañeros, Luis de la Fuente celebró emocionado desde la banda y la afición española convirtió el MetLife Stadium en una auténtica fiesta roja. Dieciséis años después, España volvió a conquistar el mundo. La segunda estrella ya brilla sobre su escudo y una nueva generación escribió, con fútbol y personalidad, otra de las páginas más gloriosas de su historia.