2019, Un año de avances en el fútbol femenino

2019, Un año de avances en el fútbol femenino

Estaba claro que 2019 iba a ser un año trascendental para el fútbol femenino. Pero, al final, la esperadísima Copa Mundial Femenina de la FIFA, que fue inolvidable, acabó siendo solamente la punta del iceberg.

El listón se elevó tanto dentro como fuera de la cancha: las futbolistas, a base de calidad, y una afición cada vez más numerosa batieron récords sin parar. El año nuevo llega con el fútbol femenino mostrando una fuerza sin precedentes, y en el horizonte se mantiene la oportunidad de seguir creciendo y desarrollándose.

De aprovechar estas oportunidades se encarga precisamente Sarai Bareman, directora de fútbol femenino de la FIFA, que confía en seguir construyendo sobre la base de un periodo notable de progreso.

“El 2019 ha sido un año increíble para el fútbol femenino, tanto dentro como fuera del terreno de juego”, afirma Bareman.

“La Copa Mundial Femenina de la FIFA en Francia fue lo más destacado, por supuesto. Recuerdo la final de Lyon y cómo se me caían las lágrimas en el estadio. Fue muy emocionante ver todo lo que habíamos conseguido hacer por el fútbol femenino y la gran repercusión que tendría en mujeres y niñas de todo el mundo en los próximos años”.

“Las estadísticas hablan por sí solas, claro, pero los beneficios intangibles también han sido formidables. Me encuentro a diario con gente que me dice que era la primera vez que veía fútbol femenino, que estaba por todas partes, y que ahora se ha aficionado a este deporte. Ahora, lo más importante es que la FIFA dedique el éxito cosechado en 2019 a dar un espaldarazo al crecimiento del fútbol femenino e invierta a todos los niveles”.

Pero el futuro puede esperar. Ahora que el 2019 llega a su fin, es un buen momento para celebrar un año que ha sido testigo de tantísimos hitos en el fútbol femenino.

La revolución de las audiencias

El 2019 ha sido un año en el que las ganas por ver la calidad de las futbolistas han alcanzado cotas sin precedentes tanto en los estadios como desde casa.

Al término de la Copa Mundial Femenina se publicó, por ejemplo, que la cobertura mediática oficial de Francia 2019 —en televisión y plataformas digitales— había tenido 1.120 millones de espectadores. Se estableció así uno de tantos récords, y la velocidad y el alcance de este progreso quedó plasmado en una audiencia media por partido de 17,27 millones, más del doble de los 8,39 millones de media que tuvo Canadá 2015.

La final entre Estados Unidos y Países Bajos se convirtió asimismo en el encuentro de fútbol femenino más visto de la historia, con una audiencia media de 82,18 millones, un 56 % por ciento más que la final de 2015. Además, tuvo un total de 263,62 millones de espectadores únicos.

“Más que un evento deportivo, la Copa Mundial Femenina de la FIFA 2019 fue un fenómeno cultural”, señaló Gianni Infantino, presidente de la FIFA.

“El haber superado la barrera de los mil millones demuestra el poder de atracción que tiene el fútbol femenino y que, si promocionamos y retransmitimos fútbol de clase mundial a gran escala, ya sea masculino o femenino, los aficionados siempre van a querer verlo”.

Récords pulverizados

Ese apetito al que se refiere Infantino quedó demostrado tanto en las gradas como en los televidentes que se pegaron a sus pantallas. Y, si bien la Copa Mundial Femenina se convirtió en el éxito que todos esperaban, uno de los aspectos más alentadores de este 2019 fueron los récords que se batieron más allá de la fase final de la cita planetaria.

Y es que los datos de asistencia no dejaron de crecer. Se batieron tantos récords que sería imposible enumerarlos todos. Algunos de los más importantes se registraron en partidos internacionales en Inglaterra (77.768 espectadores en el duelo contra Alemania), Estados Unidos (49.504 contra Portugal), Países Bajos (30.640 contra Australia), Suecia (25.582 contra Alemania), Australia (20.029 contra Chile) y Escocia (18.555 contra Jamaica).


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