Conquista soñada

Alexander Zverev conquistó su primer título de Grand Slam al vencer a Flavio Cobolli en una intensa final de Roland Garros que se definió en cinco sets.

Alexander Zverev escribió el capítulo más importante de su carrera deportiva al proclamarse campeón de Roland Garros 2026, luego de derrotar al italiano Flavio Cobolli en una exigente final que se extendió durante más de cuatro horas sobre la arcilla parisina.

El tenista alemán, actual número tres del mundo, necesitó cinco sets para imponerse con parciales de 6-1, 4-6, 6-4, 6-7(5) y 6-1, logrando así el primer título de Grand Slam de su trayectoria profesional tras varios intentos fallidos en las grandes finales del circuito.

La victoria representa una reivindicación para Zverev, quien había quedado a las puertas de la gloria en el Abierto de Estados Unidos de 2020, Roland Garros 2024 y el Abierto de Australia de 2025, torneos en los que no pudo concretar el sueño de levantar un major.

El encuentro estuvo marcado por la intensidad y la lucha permanente de ambos jugadores. Aunque el nivel técnico no alcanzó el brillo de otras finales recientes, la entrega de los dos protagonistas mantuvo la emoción hasta el último tramo del partido.

Cobolli, que disputaba la primera final de Grand Slam de su carrera, ofreció una notable resistencia y logró remontar en dos oportunidades para forzar un quinto set. Sin embargo, el desgaste físico terminó pasando factura al italiano en los momentos decisivos.

El alemán aprovechó su mayor experiencia en este tipo de escenarios para imponer condiciones en el parcial definitivo. Con mayor regularidad desde el fondo de la cancha y menos errores en los puntos clave, logró inclinar la balanza a su favor.

La consagración adquiere aún más relevancia en una edición marcada por la ausencia del español Carlos Alcaraz, bicampeón del torneo, así como por las eliminaciones prematuras de Jannik Sinner y Novak Djokovic, dos de los principales favoritos al título.

Con este triunfo, Zverev alcanzó el título número 25 de su carrera profesional y se convirtió en el primer tenista alemán de la era abierta en conquistar Roland Garros. Un logro que pone fin a años de frustraciones y lo instala definitivamente entre las grandes figuras de su generación.