Balogun ilumina Los Ángeles y lidera el debut soñado de Estados Unidos
El delantero nacido en Nueva York y formado en Inglaterra marcó un doblete en la goleada 4-1 sobre Paraguay y se convirtió en el gran protagonista de la noche mundialista.

La noche en Los Ángeles tenía reservado un protagonista. Entre los reflectores, el ruido de más de 70.000 aficionados y la presión de abrir el camino de Estados Unidos en su propio Mundial, apareció Folarin Balogun para recordar por qué hoy es el delantero más importante de la selección norteamericana.
Su historia es tan singular como su talento. Nació en Brooklyn, hijo de padres nigerianos, creció en Londres y se formó en la prestigiosa academia del Arsenal. Durante años Inglaterra, Nigeria y Estados Unidos soñaron con verlo vestir sus colores. Finalmente eligió el país donde nació y este viernes le devolvió la confianza con una actuación memorable.
Estados Unidos apenas necesitó unos minutos para encender el estadio. A los seis minutos, una acción liderada por Christian Pulisic terminó en un autogol de Damián Bobadilla que puso en ventaja a los anfitriones. Paraguay todavía intentaba acomodarse cuando el partido ya comenzaba a escaparse.
Sin embargo, el verdadero golpe llegaría con la firma de Balogun.
A los 30 minutos apareció dentro del área para ampliar la ventaja estadounidense. El delantero del Mónaco comenzó a imponer su movilidad, atacó los espacios y obligó constantemente a la defensa paraguaya a jugar al límite. La sensación era que cada vez que tocaba el balón algo importante podía ocurrir.
Y ocurrió otra vez.
Cuando el primer tiempo agonizaba y Paraguay buscaba llegar al descanso con vida, Balogun volvió a castigar. Con la frialdad de los grandes goleadores firmó su segundo tanto de la noche y dejó el marcador prácticamente sentenciado. Su doblete lo convirtió en apenas el segundo jugador de Concacaf en marcar dos goles en una primera mitad de una Copa del Mundo, un registro histórico para el atacante estadounidense.
La Albirroja intentó reaccionar tras el descanso. Gustavo Alfaro movió el banco y encontró algo de respuesta con el ingreso de Mauricio. Los paraguayos adelantaron líneas y lograron descontar al minuto 73 gracias al mediocampista del Palmeiras, quien aprovechó una rápida transición ofensiva para vencer a Matt Freese con un remate cruzado.
Pero la noche ya tenía dueño.
Balogun abandonó el campo entre aplausos al minuto 72. Había cumplido su misión. Estados Unidos dominaba, controlaba los tiempos del partido y transmitía la sensación de estar varios escalones por encima de su rival. Antes del final, Gio Reyna se encargó de cerrar la fiesta con el cuarto gol y desató la celebración en las tribunas.
El 4-1 final fue mucho más que una victoria. Fue una declaración de intenciones de un equipo que sueña en grande bajo la dirección de Mauricio Pochettino y que encontró en Balogun al delantero capaz de liderar esa ilusión.
Hace apenas unos años era una promesa que buscaba su lugar entre tres selecciones posibles. Hoy es el hombre que hizo vibrar a Los Ángeles y que escribió el primer gran capítulo de Estados Unidos en el Mundial de 2026.