España recupera su brillo
La Selección española goleó 4-0 a Arabia Saudita, mostró una versión mucho más sólida y dejó atrás las dudas del debut para tomar impulso en el Mundial.

España volvió a encontrarse consigo misma. Después del empate sin goles en la primera jornada, la Selección salió ante Arabia Saudita con otra actitud, más intensidad y una idea de juego mucho más clara, firmando una goleada 4-0 que le devolvió confianza y tranquilidad de cara al cierre de la fase de grupos.
Desde el inicio, el equipo dirigido por Luis de la Fuente impuso condiciones con presión alta, circulación rápida del balón y mucha movilidad ofensiva. Arabia Saudita intentó resistir con una línea defensiva poblada, pero no logró contener el ritmo de una España que encontró espacios constantemente.
El primer golpe llegó al minuto 10. Una recuperación en salida permitió que la jugada avanzara por la banda izquierda, donde Mikel Oyarzabal apareció con un centro preciso para que Lamine Yamal definiera en el segundo palo y marcara el 1-0, en una de las primeras grandes apariciones del joven atacante en el torneo.
Con la ventaja, España no bajó la intensidad y siguió atacando. Al minuto 21, Oyarzabal amplió la diferencia con una definición oportunista tras una jugada colectiva que reflejó la superioridad española en el campo. Apenas unos minutos después, al 24′, el delantero de la Real Sociedad volvió a aparecer para marcar su doblete y poner el 3-0 antes del descanso.
Arabia Saudita intentó reaccionar, pero España controló el partido desde la posesión. El equipo encontró en Rodri y Pedri una mayor estabilidad en el mediocampo, mientras los extremos generaban peligro con velocidad y desequilibrio, especialmente por el costado donde apareció Lamine.
Para la segunda parte, España manejó los tiempos y buscó administrar la ventaja sin perder el control. Los cambios permitieron darle descanso a algunos de sus hombres más importantes, pero el dominio siguió siendo español ante un rival que no encontraba respuestas.
El cuarto gol llegó al minuto 49 tras un autogol de Hassan Altambakti, una acción desafortunada que terminó de sentenciar un encuentro donde España fue ampliamente superior y mostró una versión mucho más cercana a la que se esperaba antes del Mundial.
Con esta victoria, España suma tres puntos importantes y recupera sensaciones después del empate de la primera fecha. La Selección cerrará la fase de grupos con mayor confianza, demostrando que aquella primera presentación quedó atrás y que vuelve a ser una de las selecciones a tener en cuenta en el torneo.