Debut de alto riesgo
Brasil inicia su camino en el Mundial 2026 frente a una Marruecos que ya no es una sorpresa y que llega respaldada por una racha de resultados que la ubica entre las selecciones más peligrosas del torneo.

Brasil vuelve a la escena mundialista con la obligación de responder desde el primer partido. La Canarinha, máxima campeona de la historia de los Mundiales, enfrentará este viernes a Marruecos en el estadio de Nueva York-Nueva Jersey, uno de los compromisos más atractivos de la primera jornada del Grupo C.
La selección sudamericana llega con la presión de poner fin a una sequía que se extiende desde Corea-Japón 2002, cuando conquistó su quinta Copa del Mundo. Desde entonces, Brasil ha acumulado decepciones y eliminaciones inesperadas pese a contar con algunas de las generaciones más talentosas del planeta.
La historia, sin embargo, sigue respaldando a los brasileños. Ninguna selección ha disputado más partidos ni ha conseguido más victorias en los Mundiales. Además, Estados Unidos trae buenos recuerdos para la verdeamarela, que levantó el trofeo en suelo norteamericano durante la Copa del Mundo de 1994.
Los números recientes también alimentan el optimismo. Brasil llega al torneo tras encadenar tres victorias consecutivas en partidos de preparación, con once goles anotados y una ofensiva que ha mostrado contundencia y variantes para desequilibrar.
Pero esta vez el rival no parece dispuesto a respetar la historia. Marruecos aterriza en el Mundial con credenciales que lo convierten en uno de los equipos más incómodos de la fase de grupos. Los africanos clasificaron con paso perfecto, conquistaron la Copa Árabe y alcanzaron la final de la Copa Africana de Naciones.
La selección dirigida por Mohamed Ouahbi mantiene además una racha positiva que fortalece su confianza. Su reciente empate frente a Noruega y los buenos resultados obtenidos durante el último año ratifican que el histórico cuarto puesto conseguido en Catar 2022 estuvo lejos de ser una casualidad.
Los marroquíes también cuentan con un antecedente que alimenta la ilusión. En 2023 derrotaron 2-1 a Brasil en un amistoso internacional, una victoria que confirmó el crecimiento de una generación que mezcla talento, disciplina táctica y ambición.
El choque en Nueva Jersey enfrentará dos estilos y dos realidades distintas. De un lado estará la selección más laureada del planeta; del otro, un equipo que se ha acostumbrado a derribar pronósticos. Brasil buscará imponer su jerarquía, mientras Marruecos intentará demostrar que ya pertenece al grupo de candidatos capaces de competir contra cualquiera.
El balón comenzará a rodar, pero la expectativa ya está instalada. Para Brasil será un debut de alto riesgo; para Marruecos, una nueva oportunidad de desafiar a la historia.