El tercer anfitrión también continúa en el Mundial

Estados Unidos se unió a México y Canadá en los octavos de final tras superar a Bosnia y Herzegovina en un partido lleno de drama, donde Balogun pasó de héroe a villano.

Estados Unidos cumplió con la misión de anfitrión y se instaló en los octavos de final del Mundial 2026, aunque tuvo que atravesar un partido cargado de emociones y tensión frente a Bosnia y Herzegovina.

El equipo dirigido por Mauricio Pochettino consiguió una victoria histórica, pues volvió a ganar un partido de fase eliminatoria en una Copa del Mundo por primera vez desde 2002, cuando eliminó a México.

La tarde parecía encaminada a una celebración tranquila cuando apareció Folarin Balogun, quien volvió a convertirse en protagonista ofensivo para abrir el marcador y darle tranquilidad al conjunto estadounidense.

El delantero fue clave al encontrar el espacio dentro del área y aprovechar una falla defensiva para poner el 1-0. Sin embargo, minutos después pasó de héroe a villano al dejar a su equipo con diez jugadores tras recibir la tarjeta roja.

Con un hombre menos, Estados Unidos tuvo que cambiar su plan y resistir ante un rival que buscó aprovechar la superioridad numérica. Bosnia y Herzegovina intentó encontrar el empate, pero se encontró con una defensa sólida y un equipo local dispuesto a sufrir.

Pochettino apostó por un esquema con línea de cinco defensores, buscando equilibrio y seguridad en un partido donde figuras como Christian Pulisic tuvieron que luchar para encontrar espacios ante la marca rival.

El triunfo también confirmó el crecimiento del fútbol estadounidense en los últimos años. Junto a México y Canadá, los tres anfitriones del Mundial lograron avanzar a los octavos de final, cumpliendo con la expectativa de competir en casa.

Estados Unidos ahora continúa su camino en el torneo y tendrá un nuevo desafío en octavos de final, donde se medirá ante Bélgica, en un duelo que promete poner a prueba el verdadero nivel del equipo de Pochettino.