El brujo de Ghana es protagonista

Nana Kwaku Bonsam, conocido por sus rituales y por lanzar polvo blanco en los estadios, vuelve a estar en el centro de la conversación del Mundial 2026 tras sus polémicas afirmaciones sobre figuras como Cristiano Ronaldo y Harry Kane.

Mientras las selecciones preparan cada partido con análisis táctico, tecnología y preparación física, una figura ajena al fútbol profesional sigue generando debate en la Copa del Mundo: Nana Kwaku Bonsam, un autodenominado brujo de Ghana.

El personaje se hizo conocido por sus apariciones en escenarios deportivos, donde realiza supuestos rituales y ha sido captado lanzando un polvo blanco en los estadios, una imagen que rápidamente se convirtió en viral entre los aficionados.

Bonsam asegura tener la capacidad de influir en el rendimiento de grandes estrellas del fútbol mundial. Sus afirmaciones más recordadas se remontan al Mundial de Brasil 2014, cuando aseguró haber realizado rituales contra Cristiano Ronaldo.

En aquella época, el ghanés afirmó que buscaba afectar al delantero portugués, quien llegó al torneo con molestias físicas. Aunque nunca presentó pruebas que respaldaran sus palabras, la historia tuvo gran repercusión internacional.

 

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Ahora, durante el Mundial 2026, volvió a estar en el foco mediático tras asegurar que también habría intervenido contra Harry Kane, luego de un partido donde el atacante inglés no logró marcar.

Sus declaraciones han dividido opiniones. Para algunos hacen parte de las creencias y tradiciones espirituales de Ghana, mientras que otros las consideran una simple superstición que acompaña al fútbol en sus grandes escenarios.

Sin embargo, no existe evidencia científica que confirme que estos rituales tengan algún efecto sobre los jugadores. En el deporte de alto nivel, especialistas señalan que el rendimiento depende de la preparación, el estado físico, la mentalidad y las decisiones dentro del campo.

El llamado “brujo de Ghana” continúa siendo uno de los personajes más curiosos del Mundial, una mezcla de misterio, cultura y espectáculo que demuestra que incluso en la era del análisis de datos, el fútbol todavía tiene espacio para historias fuera de lo común.